1. EL LENGUAJE TÉCNICO Y CIENTIFICO

1.1. Caracterización.

El llamado lenguaje técnico y científico no es otra cosa que la utilización de la lengua en determinados ámbitos profesionales. Se trata, por tanto, de un nivel de uso, cuyas peculiaridades se basan esencialmente en el léxico.

Su existencia responde a las exigencias terminológicas propias de cada ciencia y se forma, como cualquier sistema de signos, por pura convención.

Toda ciencia tiene, así, su propio corpus lexicológico, creado por y para los especialistas en ella, que son los únicos que pueden llegar a dominarlo, si bien siempre existen términos que se popularizan y se integran en la lengua común.

No hay diferencias reales entre el lenguaje técnico y el científico. Si algo los distingue es la orientación M discurso: teórico-descriptivo el científico y encaminado a la práctica el técnico.

1. 2. Rasgos lingüísticos.

A. Generales.

1. Lo primero que hay que señalar es que el lenguaje científico es plenamente normativo, es decir, no incumple las reglas del sistema lingüístico en el que se encuadra.

2. Se caracteriza por ser un lenguaje objetivo, ya que transmite una información que no se basa en impresiones o sensaciones personales, sino que es producto de una experiencia y puede ser demostrada.

Lingüísticamente dicha objetividad se manifiesta a través de algunos rasgos, como:

- Ausencia de la primera persona, tanto en los pronombres como en los verbos, a no ser que algo se exponga como opinión y no como axioma. Es frecuente, sin embargo, la aparición de verbos en primera persona del plural, pero su valor es puramente sociativo y tiene una finalidad didáctica: Consideremos ahora...

Tendencia a la impersonalización, a la indeterminación de¡ agente: En este caso, se Opera con términos...

3. Ordenación lógica de los contenidos. Han de existir en la disposición de la información el rigor y el orden necesarios para que el texto sea coherente. Cada párrafo debe apoyarse en el anterior y dar pie al siguiente, de manera que el receptor pueda seguir la línea discursiva.

Lo más frecuente es que se trate de textos analíticos, con una afirmación inicial y una explicación o desarrollo posterior.

4. Predominio de la función referencial, puesto que se limitan a transmitir información.

5. Formalización, creación de sistemas de símbolos propios de cada ciencia: numeración, formulación química, etc.

B. Nivel fónico.

Dado que el uso de los fonemas es absolutamente normativo, lo único que podemos señalar aquí es el predominio de la entonación enunciativa. Si aparece la interrogación, lo hace para plantear una cuestión o problema, como elemento didáctico.

C. Nivel morfosintáctico.

Destacan en este campo rasgos como los siguientes:

- Adjetivación especificativa. Los adjetivos que aparecen suelen ir pospuestos y tienen un valor eminentemente descriptivo. No suele haber epítetos, cuyo valor es enfático.

- La forma verbal dominante suele ser el presente de indicativo de carácter descriptivo, ya que se alude a fenómenos, hechos u objetos que "son". Naturalmente aparecen otras formas que habría que analizar en cada caso.

- Predominio de la subordinación como forma de relación oracional. Es destacable la abundancia de proposiciones adverbiales mediatizadoras (condicionales, causales, finales, concesivas y consecutivas), que son las que mejor sirven para expresar las relaciones lógicas.

D. Nivel léxico-semántico.

Ya hemos señalado que la característica más sobresaliente de] lenguaje científico es la existencia, en cada disciplina, de un vocabulario propio y especializado. El grado de dificultad de intelección de los términos nos indicará el nivel de especialización de cada texto. La palabra nacida en el seno de una ciencia, utilizada por los expertos en ella -difícil, por tanto, para el profano- y dotada de un sentido muy preciso, es lo que se denomina un tecnicismo. La creación de¡ vocabulario científico sigue distintos caminos:

- Helenismos, palabras creadas a base de prefijos o sufijos griegos: crono-logía, termo-metro.
- Cultismos latinos: virus, célula, óvulo.
- Barbarismos, sobre todo, anglicismos: robot, Laser.
- Palabras de la lengua corriente a las que se da una acepción unívoca y concreta.

- Acrónimos. ADN, IBM.

La cualidad semántica más destacada es la univocidad y precisión. Cada término ha de referirse a un sólo objeto o concepto y ha de evitarse cualquier ambigüedad.

2.  EL LENGUAJE JURÍDICO Y ADMINISTRATIVO.

2.1. Caracterización

Se trata, como en el caso de la ciencia, de un nuevo uso especializado de¡ lenguaje, correspondiente ahora el mundo del Derecho y al de la Administración. Sus caracteres son, por tanto, similares a los del lenguaje científico, si bien los diferencia el hecho de que éste es innovador, crea constantemente neologismos que se incorporan a la lengua, mientras que el correspondiente al mundo jurídico es muy conservador, tiende a utilizar expresiones y esquemas lingüísticos fijados hace mucho tiempo y mantiene muchos arcaísmos.

Por lo demás, responde a las mismas necesidades de exigencia terminológica y son precisamente el léxico y la fraseología los que mejor lo caracterizan.

Los tipos de escritos son variados, según el ámbito en el que se encuadran. Así, podemos encontrar escritos normativos, a través de los cuales se promulgan leyes, decretos, etc. (Código Civil, B.O.E., etc.); sentencias judiciales; textos de profesionales del Derecho (escritos notariales, contratos, etc.); de solicitud, como las instancias, etc. Pero todos responden a unos caracteres lingüísticos esenciales, aun poseyendo sus peculiaridades específicas.

2. 2. Rasgos lingüísticos.

A. Generales

1. Ordenación lógica y progresiva de los contenidos: nada es explicable sin lo anterior.

Si observamos un texto legislativo, veremos que todo está perfectamente estructurado: las leyes se dividen en capítulos, los capítulos en secciones, éstas en artículos, los artículos en párrafos o apartados...

2. Objetividad, aún mayor que en el lenguaje científico, ya que cualquier decisión judicial, por ejemplo, ha de basarse en fundamentos jurídicos.

3. Cita explícita de todos los elementos que intervienen en el proceso: actuantes, circunstancias, etc., así como los argumentos de hecho y de derecho, de manera que todo quede explicitado y no haya ambigüedades ni malas interpretaciones. Por eso resulta un lenguaje realmente pesado y farragoso para el profano

4. Ya nos hemos referido al esquematismo que conlleva, de tal modo que los escritos son siempre iguales, por lo que pueden confeccionarse impresos, sobre todo en el mundo de la administración, que no requieren más que los datos y circunstancias concretas.

Como ejemplo podemos señalar una instancia, donde se ordenan estos apartados:

- Un encabezamiento, con los datos del solicitante.
- El "expone", con dos partes:
- Presentación de los hechos.
- Fundamentos de derecho.
- El "suplica", donde se hace la petición.
- Despedida formularia.

B. Nivel fónico.

Prácticamente no merece la pena incidir en él, ya que todo es enunciativo y, lógicamente, normativo desde el punto de vista fonemático.

C. Nivel morfosintáctico.

- Conservación de formas verbales ya casi en desuso, como el futuro de subjuntivo: hubiere, pudiere.

- Otras recuperan su antiguo valor, como el imperfecto de subjuntivo, que en algunos casos equivale a un pretérito absoluto, herencia del pluscuamperfecto latino, del que procede formalmente.

- Uso del futuro con valor imperativo, sobre todo en los textos legislativos y judiciales: En lo sucesivo se abstendrán de...

- La adjetivación es, como el lenguaje científico, absolutamente objetiva y descriptiva. Es frecuente que aparezcan parejas sinonímicas de adjetivos para precisar mejor el significado del sustantivo.

- Empleo muy frecuente del gerundio, hasta el punto de que ha quedado lexicalizado en los "considerandos y -resultandos " de las sentencias.

- Sustitución del pronombre de primera persona por fórmulas en tercera, como el que suscribe.

- Períodos sintácticos muy largos y complejos, precisamente por 1,1 intención, ya indicada, de explicitar todo.

D. Nivel léxico-semántico.

- El vocabulario es muy amplio y muy rico, con multitud de términos que sólo se utilizan dentro de su ámbito.

- Lo más característico de este vocabulario es la existencia de multitud de arcaísmos y latinismos, herencia del Derecho Romano: enfiteusis, abintestato, cohecho.

- Precisión y univocidad absoluta de todos los términos, con el fin de conseguir el máximo de objetividad.

- Las frases hechas a que aludíamos son expresiones fijadas por el uso tradicional, pero que hoy carecen de un sentido literal. Es el caso de fórmulas como: Es gracia que espera alcanzar del recto proceder de V. L, cuya vida Dios guarde muchos años.

 3. EL LENGUAJE DE LAS DISCIPLINAS HUMANÍSTICAS

3. 1. Caracterización.

El término humanístico se refiere a todo lo que concierne al hombre, su conocimiento y desarrollo, tanto en el plano individual como en el social.

A ello tienden una serie de disciplinas que se ocupan de las distintas parcelas de lo humano: la Filosofía, del pensamiento; la Semiología, de la comunicación; la Psicología, del comportamiento de su mente; la Historia, Geografía Humana, Sociología, etc., del ámbito social en que se mueve el hombre, etc.

Dada esta amplitud y variedad de materias, resulta muy difícil establecer unos rasgos unificadores del lenguaje empleado en sus escritos. Señalemos, no obstante, que coinciden en buena parte con los propios del lenguaje de las ciencias, ya que éstas no dejan de pertenecer al ámbito de las disciplinas humanísticas.

Algunas de las constantes de los escritos de estas materias podrían ser a, siguientes.

3. 2. Organización y coherencia interna de los textos.

Esta organización responde a una planificación previa. que se plasmará en alguno de los conocidos esquemas:

- Analítico. Exposición de una tesis y desarrollo posterior.

- Sintético. Afirmación o conclusión final, a modo de síntesis de todo lo expuesto anteriormente.

- Encuadrado. Se combinan los dos anteriores: tesis inicial y conclusión final

- Paralelístico. Ideas que se yuxtaponen en el devenir del texto, sin necesidad de llegar a una síntesis.

Cada escrito, como es lógico, ofrece sus peculiaridades, derivadas de la materia en la que se encuadra y de su contenido específico, pero es importante descubrir la línea que sigue su desarrollo.

3. 3. El carácter expositivo y argumentativo.

La exposición consiste en la manifestación de una tesis o teoría a fin de darla a conocer a los demás. Pero, normalmente, no basta exponerla, sino que es necesario dar razones para su defensa y para rechazar las posibles objeciones. Estos razonamientos constituyen la argumentación.

Los argumentos pueden ser muy variados y su estudio correspondía a la antigua retórica. Algunos de los más usados son:

- El de autoridad, basado en lo dicho o escrito por alguien a quien se considera guía en la materia.

- Ad judicium, apelación al sentido común.

- A fortiori, basado en la fuerza de la propia proposición, superior a la del oponente.

- Ex concesso, inferido de algo dicho previamente por el contrario

- Ad populum, apoyado en el sentimentalismo derivado de motivos tales como la patria, la religión, la tradición, etc.

Los argumentos, en definitiva, se resumen en pruebas (a favor) y objeciones (en contra) para demostrar o refutar algo que se ha expuesto. Cuando no se parte de principios dados, sino que hay un enfrentamiento de teorías encontradas (tesis y antítesis), surge la dialéctica como método para conocer la realidad.

3. 4. Objetividad y subjetividad.

Al igual que en la ciencia, la objetividad es condición importante en los escritos humanísticos. Ahora bien, el género por excelencia dentro de éstos es el ensayo, al que Ortega y Gasset define como una disertación científica sin prueba explícita. Quiere esto decir que mientras en una monografía científica no son válidas las afirmaciones no demostrables, el género ensayístico ofrece unos márgenes mucho más amplios para introducir opiniones, -puntos -de -vista personales experiencias, reflexiones, críticas, anécdotas, etc., que le dan un carácter mucho más subjetivo, ya que todo parte de la visión individual del autor, que no se compromete a nada. Incluso puede permitirse una elaboración estética literaria del texto.

Quede claro, sin embargo, que no todos los escritos de este ámbito son -ensayos y que el rigor y objetividad de un estudio filosófico, lingüístico, histórico etc., equivalen a los de la ciencia.

3. 5. Rasgos lingüísticos del lenguaje expositivo.

- Una vez más hay que señalar la modalidad enunciativa como entonación predominante, aunque es posible la aparición de alguna interrogación retórica con valor didáctico.

- También los usos morfológicos son, similares a.. los del lenguaje científico, con una sintaxis compleja, -en la que predomina la subordinación

Los tipos de subordinación abarcan toda la gama existente, pero destaquemos las adjetivas que aportan- matices- que no caben en un simple epíteto y, sobre todo, las mediatizadoras, para el desarrollo de los razonamientos.

También es frecuente el uso de la coordinación adversativas pero.... no es esto, sino lo otro, sin embargo.... para restringir o refutar diversas afirmaciones.

El deseo de claridad conduce al empleo de partículas y expresiones con valor explicativo: es decir, esto es, etc.

El léxico se caracteriza por el predominio del elemento abstracto. Abstraer es un proceso que consiste en eliminar lo particular para quedarse con lo genérico, llegando así a la idea o concepto de las cosas.

Los conceptos, entidades mentales, son manejados constantemente por estas disciplinas y, para nombrarlos, se utilizan los llamados sustantivos abstractos.

Éstos, como es natural, abundan también en la lengua común, pero las connotaciones y diversos sentidos que aquí tienen desaparecen en el ámbito especializado que supone cada materia, donde pasan a ser términos precisos y unívocos.

Estos vocablos tienden a formarse por medio de sufijos:

- ad: maldad
- encia: inteligencia
- cion: volición
- ura: amargura
- ancia: constancia etcétera.

Pero cualquier sustantivo es abstracto si se le considera desde un punto de vista genérico: el ser, el hombre, la mente.

 4. LENGUAJE PERIODíSTICO

4. 1. Modalidades.

Se entiende por lenguaje periodístico el uso lingüístico que se hace en los medios de comunicación de masas. Ello vale tanto para los medios orales como para los escritos, si bien es en estos últimos donde se manifiestan más claramente sus caracteres, debido a la mayor fijeza que posee el mensaje escrito.

Suelen señalarse tres modalidades fundamentales de la comunicación periodística: la información, la opinión y la propaganda.

Entendemos por información la transmisión objetiva de noticias, hechos relevantes ocurridos recientemente.

En esta definición tenemos ya algunas de las notas necesarias para que un acontecimiento sea noticiable. El adverbio recientemente se refiere a la actualidad como característica fundamental. Tengamos en cuenta que la prensa es literatura diaria y las noticias envejecen rápidamente y son sustituidas por otras.

A la actualidad -condición indispensable- pueden sumarse otras notas, como:

- Proximidad. Normalmente nos interesan los hechos que suceden a nuestro alrededor, y así un accidente que se ha producido en nuestra localidad es noticia para nosotros, aunque no lo sea para los suecos, pongamos por caso.

- Importancia de los hechos o de sus protagonistas. Si el accidente (le que hablábamos ha constituido una verdadera catástrofe, la noticia (te¡ mismo, dada su magnitud llegará a puntos muy distantes Otro caso: bodas las hay todos los (lías, pero constituirá noticia si los contrayentes son, por ejemplo un futbolista y una actriz famosos

- Interés humano, corno el que tiene la acción de alguien que se juega la vida por salvar a otros. 0 simple sentimentalismo lacrimógeno muy explotado por la llamada "prensa del corazón

- Rareza. Lo que se sale (lelo habitual y, por ello, llama la atención.

- Entretenimiento y diversión. Véanse las páginas deportivas de los periódicos como muestra palpable

Si la simple información supone una transmisión objetiva -aunque no siempre se dé-, la opinión va más allá: partiendo de los hechos noticiosos, se profundiza en ellos de forma analítica, hasta dar una interpretación de los mismos que responde a una determinada ideología.

Los escritos de opinión o artículos de fondo son los que caracterizan ideológicamente cada publicación y los que influyen en los lectores, llegando a crea r estados sociales de opinión. finalmente, da un paso más. No se queda en la influencia

La propaganda, indirecta que supone la interpretación de unos hechos, sino que intenta convencer al lector u oyente para que actúe de una determinada forma. Los métodos y técnicas los veremos al hablar de la publicidad.

4. 2. Géneros periodísticos.

Los tipos de escritos, tanto en la información como en la opinión, son diversos.

- Gacetilla Nota muy breve que incluye la transmisión tic una noticia

- Ampliación de agencia. Una vez enunciados los rasgos esenciales (le la noticia, se amplían algunos (le los factores más Sigue siendo completamente impersonal.

- Reportaje. La noticia se amplia y se humaniza El reportero acude al lugar de los hechos y su presencia y la (te los protagonista convierten el relato en dramatización con lo que consiguen un Mayor acercamiento al receptor

- Crónica. Es una elaboración personal de la noticia. El cronista -que firma su trabajo- ofrece una visión más subjetiva e interpretativa (le los hechos. lo que conlleva una más cuidada elaboración lingüística Estarnos a medio comino entre la información y la opinión.

De opinión.

- Editorial. Es el escrito que refleja la opción (te la empresa editora y que, por tanto, caracteriza ideológicamente a la publicación. Suele ir el, las primeras páginas y versar sobre alguno (le los hechos más relevantes del día una misma secuencia lingüística y cuyo orden de lectura no suele ser lineal, sino que empiezan en el título, el de tipografía más llamativa.

El lenguaje de opinión, aun respetando las notas esenciales, comporta un grado de subjetividad mucho mayor. Es un lenguaje expositivo y argumentativo similar al propio de las disciplinas humanísticas.

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4. Objetividad y manipulación informativas.

Si la objetividad es cualidad deseable en los textos informativos, el deseo no siempre llega a realidad y son muchos los casos en los que la información se orienta" en pro de unos intereses ideológicos, políticos o económicos. Para comprobarlo basta comparar la información de un mismo hecho dada por dos periódicos de tendencias opuestas.

Los recursos para adulterar son muchos. Unos lingüísticos:

- introducción subrepticia de comentarios personales.
- Destacar en los titulares aquel aspecto que más interesa dar a conocer.
- Introducción de tecnicismos que dificulten la comprensión al lector medio.
- Complicación sintáctica, de manera que lo esencial quede envuelto en un fárrago que lo hace casi ininteligible.
- Uso de suprasegmentos -interrogación, comillas, subrayado- como llamadas de atención.

Otros son extralingüísticos:

- Página en la que se sitúa.
- Espacio que se le da.
- Tipografía de los titulares.
- Etcétera.

5. EL LENGUAJE PUBLICITARIO

5. 1. Caracterización.

La publicidad es parte importante de una sociedad mercantil y consumista como la nuestra. Unos intentan vender los productos que fabrican y otros satisfacer una serie de apetencias. La publicidad viene a establecer un puente entre unos y otros.

No confundamos, sin embargo, propaganda y publicidad. La primera pretende atraer hacia una determinada ideología, asociación, grupo, etc., por medio de argumentos que se presentan corno objetivos, mientras que la segunda trata de vender productos, empleando técnicas de convencimiento subjetivo.

La publicidad surge de la competencia entre las marcas. Un mismo producto es ofrecido por diversos vendedores, cada uno de los cuales intenta convencer de que su marca supera a las demás. El posible comprador se convierte así en receptor pasivo de un aluvión de anuncios y en objeto de lucha por parte de los vendedores.

5. 2. Rasgos icónicos y verbales.

El anuncio es el mensaje publicitario. En su elaboración se emplean hoy técnicas bastante complejas, a fin de que resulte atractivo y convincente. Se construye sobre la base de dos registros: el ¡cónico y el verbal, es decir, la imagen y la palabra.

Cada uno de estos registros tiene su propia función. El ¡cónico aporta, sobre todo, la atracción, la sugestión. Intenta hacer que el futuro comprador se fije en él, presentándole imágenes que representan distintos mitos sociales: erotismo, virilidad, prestigio social, categoría profesional, elegancia, etc. El elemento verbal, por su parte, concreta el mensaje. Una vez que las imágenes han atraído la atención de una persona, ésta, casi sin darse cuenta, leerá lo que allí está escrito

El nivel verbal, a su vez, presenta dos partes: una breve, incisiva, atractiva, que refuerza la propia imagen y que se ha elaborado para que quede fijada en la mente, o en el subconsciente, de¡ receptor. Se trata de] "eslogan", o frase identificadora de una marca. Luego viene la parte informativa, en la que se describen las características de] producto.

A ello hay que añadir la disposición espacial de todos estos elementos, así como el uso adecuado de la tipografía, de forma que el anuncio resulte lo más llamativo posible, porque el éxito comercial de una marca depende, en gran parte, de una buena campaña publicitaria.

5. 3. Procedimientos lingüísticos.

El lenguaje publicitario surge de una manipulación que trata de convertirlo en un instrumento a la vez informativo y persuasivo. Los procedimientos son similares a los empleados en la literatura, si bien los propósitos son muy diferentes. Algunos de sus rasgos generales son:

- Facilidad de memorización, por lo que la expresión se condensa. - Predominio de las funciones poética y apelativa.
- Expresión enfática, intensificadora.
- Adecuación a unas imágenes.
- Capacidad de sugestión.

Los recursos lingüísticos se pueden dividir en tres grupos:

a) Recursos intensificadores

- Prefijación de tipo superlativo:

Lavadora superautomática, Hiperfrio, Extrafino.

- Comparativos y superlativos:

El refresco más natural
Sonido Sony, lo mejor que haya oído

- Adjetivación enfatizadora:

- Opel. Agil, fiable, seguro, alemán

- Acotaciones tónicas, que originan onomatopeyas:

Spontex. Frota, frota.

o rimas:

A mí plin yo duermo en Pikolín

- Repeticiones léxicas:

Brandy seco... seco.

- Versificación: medida 3 ritmo acentual:

Descubra Oro. Descubra Benson

b) Recursos apelativos, referencia directa al receptor.

- Uso del imperativo:

Hágase con Bonos del Estado
Compre el tele visor más vendido del inundo.

- Empleo de deícticos

Doble V está donde tú estás.

- Interrogaciones retóricas:

¿ Le gustaría tener un piso por 12. 000 pesetas al mes

- planteamiento de alternativas:

Vd. elige: ¿Media Pensión? ¿0 Pensión Completa? Grupo asegurador Gesnorte

c) Recursos sugestivos, que intentan impresionar o sorprender.

-Juegos de palabras:

Eristoff... provodka cambios en su bebida.

- Contrasentidos:

No compre aquí, vendemos muy caro.

- Antítesis:

Hoy te quiero más que ayerpero menos que mañana.

6. EL LENGUAJE LITERARIO

6. 1. Caracterización.

Tratar de describir en tan breve espacio algo tan complejo como el uso estético del lenguaje es prácticamente imposible. Por ello nos limitaremos a señalar algunos rasgos esenciales, que podrán ser completados con alguno de los muchos estudios que se han realizado en torno al tenia.

Lo primero que debernos destacar es el predominio de la función poética. El autor literario no utiliza el lenguaje solamente como instrumento de comunicación, sino que trata de convertir el mensaje en una obra artís ica. Por ello se ve obligado a realizar una selección y una combinación (le los elementos que le ofrece el código de forma distinta de la habitual.

A raíz de ello aparece un nuevo aspecto: la innovación. Las formas desgastadas por el uso no le sirven el emisor literario, que tiene que encontrar la manera de sorprender, de provocar un choque estético y emocional receptor De este modo se convierte en creador de lenguaje. No olvidemos que lo que caracteriza esencialmente a la obra literaria es el hecho de dar a unos contenidos determinados una forma artística y original.

Proceso desrealizador. La visión subjetiva es algo casi connatural al mensaje literario. Por ello, aun en la literatura llamada "realista", el autor descompone la realidad, de la que parte, y efectúa una recomposición propia y personal, por medio del propio *lenguaje, ofreciéndonos así su interpretación del mundo.

Recurrencias o iteraciones El énfasis emocional se manifiesta por medio de repeticiones de los elementos y estructuras, que hacen que no se produzca un avance paralelo entre contenido y expresión. Más adelante veremos algunas de estas recurrencias en los distintos niveles.

6. 2. Rasgos lingüísticos. La técnica literaria.

La base de la creación literaria es la lengua común, pero la elaboración especial que exige lleva a una serie de usos propios que estarían fuera de lugar en los contextos y que originan los denominados recursos poéticos.

Nivel fónico El aspecto acústico' M lenguaje, que en otros niveles de uso pasa desapercibido, cobra aquí una especial relevancia, por medio de fenómenos tales como:

La rima. Recurrencia fónica al final de los periodos métricos.

El ritmo acentual Los acentos de intensidad se distribuyen a lo largo del verso de forma que provoquen una andadura rítmica determinada.

Aliteraciones. Efectos diversos producidos por la repetición continuada de sonidos.

Un no sé qué que quedan balbuciendo

(S. Juan de la Cruz)

Paranomasias Juegos fonéticos-semánticos derivados de la semejanza de sonidos y la disimilitud significativa,

Vuelgo a la vida con mi muerte al hombro.
abominando cuanto he escrito, escombro
del hombre aquel que fui cuando callaba

(Blas de Otero)

- Nivel morfosintáctico. Aquí hay que observar, entre otras muchas cosas:

- Los adjetivos. Su carácter descriptivo; las sensaciones que tratan (le transmitir; su originalidad; su colocación con respecto al sustantivo.

- Las formas verbales. Los matices aspectuales; la variedad de plano.,, temporales; el valor concreto de cada tina de las formas; las personas gramaticales; la utilización de los modos; las perífrasis, etc.

- El valor impresionista de la yuxtaposición y la coordinación.

- Las supresiones de elementos: del artículo, del verbo, etc.

- El hipérbaton o cambio de orden.

- La disociación métrico-sintáctica que provocan los encabalgamientos

Dejando un rastro sangre
Dejando un rastro de lágrimas (G. Lorca)

- La morosidad y la rapidez que emanan del polisíndeton (reiteración del nexo) y del asíndeton (supresión del mismo), respectivamente.

- El estilo indirecto que exige un narrador como intermediario, y el estilo directo o manifestación de los propios personajes.

Nivel léxico- semántico

- Naturaleza del voccabiulario empleado: culto, vulgar, con tecnicismos cte., según el contexto de la obra.

- Recurrencias léxicas, como la anáfora, de gran valor enfático,

¿Por qué este inquieto abrasador deseo?
¿Por qué este sentimiento extraño y vago, ... ? (Espronceda)

Al igual que la concatenación, la anadiplosis, la epanadiplosis, cte.

- El contraste de significados, propio de la antítesis.

Cuando quiero llorar, no lloro
Y a veces lloro sin querer (R. Darlo)

- El contrasentido o paradoja

Que muero porque no muero (Sta. Teresa de Jesús)

- La metáfora, la metonimia el símbolo, la alegoría, etc.

- A todo ello hay que añadir la presencia casi constante de las connotación sobre todo en la lírica, donde las palabras, aparte de su significado referencial van acompañadas de una carga de emociones y sensaciones que repercuten en el ánimo del lector.

3. Géneros literarios y tipos de escrito.

Además de los rasgos comunes enunciados, cada texto literario posee sus propias características, derivadas del género al que pertenece.

G. Narrativo.

- El tipo de narrador y sus relaciones con los personajes (omnisciente, relativo, testigo o encuadrado).

- La disposición de lo narrado (lineal o montaje).

- Las técnicas narrativas empleadas (narración propiamente dicha, descripción, diálogo, monólogo, corriente de conciencia, forma epistolar, etc.).

La organización de los acontecimientos (funciones, secuencias, trama, argumento).,

La tipología de los -personajes (diseñados o modelados; principales, secundarios o fugaces).

- El escenario (marco externo) y la atmósfera (ambiente emocional).

G. Dramático

- La acción y la tensión que provoca.

- Las situaciones por las que atraviesa el desarrollo de la acción.

- Clase y función de los personajes, así como su encarnación por medio de actores.

- Elementos de la construcción de la obra (actos y escenas, diálogos, monólogos, acotaciones, apartes, mínima, coro, escenografía, etc.

G. Lírico.

- Emisor lírico: todo parte de su "yo" íntimo.
- Estado afectivo que se manifiesta en el poema.
- Motivo lírico, impulso que lo mueve a escribir.
- El paisaje íntimo que se diseña.
- Las connotaciones, más abundantes que en cualquier otro género. Hay que tener en cuenta, además, el tipo de obra, dentro de cada género (novela, cuento, poema épico...; tragedia, comedia, drama... oda, elegía, poema lírico ... .)

En cuanto a los tipos de escrito, estudiado ya el expositivo, señalaremos aquí algunos ragos de la descripción, la narración y el diálogo.

Descripción - Implica quietud, estatismo. Viene a ser un retrato.

- Predominio de¡ sintagma nominal.
- Abundancia de adjetivos.
- Predominio del aspecto imperfectivo en los verbos.
- Coordinación y yuxtaposición.
- Abundancia de recursos literarios.

Narración

- Actividad, dinamismo.
-Secuencia narrativa: ordenación de los hechos narrados,
- Predominio del sintagma verbal.
-Poco uso del adjetivo.
- Abundancia de tiempos puntuales, como el pretérito indefinido.
- Aparición del presente histórico.
- Estructura sintáctica basada en la subordinación (frecuencia de proposiciones temporales).

Diálogo

- Estilo directo.
- Funciones emotiva y apelativa.
- Uso de los pronombres sujeto: yo y tú.
- Variedad de perspectivas temporales.
- Empleo frecuente del subjuntivo (deseos, ruegos, mandatos).
- Alternancia en las funciones de emisor y receptor.
- Variaciones en la entonación (presencia de la interrogación y de la exclamación).
- Uso de apelativos.
- Sintaxis de periodos habitualmente breves, con violaciones frecuentes de la norma, sobre todo si es coloquial.

LOS GÉNEROS LITERAROS

LÍRICA, NARRATIVA Y TEATRO

Un género literario es un modelo determinado de obra que presenta una serie de características estructurales -formales y temáticas- afines a las de otras obras.
Aristóteles (384-322 a. C.) en su Retórica agrupó las obras literarias en tres grandes géneros (Épica, Lírica y Dramática) a los que modernamente se sumó la narrativa, ocupando y ensanchando el lugar de la primitiva épica. Dentro de estos grandes apartados surgen otros discursos menores o subgéneros de muy distinta vigencia, según las épocas, pues a través de los siglos sufren modificaciones en sus planteamientos o en su significado.

La lírica

Decía J. W. Goethe (1749-1832) que la poesía es la más alta expresión del arte literario. Esta concepción sublime del hecho poético tiene una larga tradición que llega hasta nuestros días.
De la antigua Grecia, cuando los poetas elaboraban sus composiciones para ser cantadas con acompañamiento instrumental de la lira, proviene el concepto lírica, aplicado tanto a la poesía como a ciertos planteamientos poéticos de la prosa.
En la lírica, el poeta presenta la realidad como algo subjetivo, transmitiendo la naturaleza más bella o emotiva de las cosas a través de una especial utilización del lenguaje.
Aunque la noción de lo poético o lírico ha variado con el transcurso del tiempo, siempre el poeta hará un uso de la lengua marcado por la desviación de la norma lingüística habitual y por el empleo de ciertos esquemas rítmicos que aproximan sus palabras a la forma del canto.

Clasificación de la lírica

Por sus temas y planteamientos más o menos elevados, las composiciones líricas pueden clasificarse en diferentes subgéneros:
- Himno, canto de exaltación patriótica o religiosa.
- Oda, poema extenso, generalmente de exaltación de alguna persona, hecho o cosa.
- Elegía, poema extenso en que se llora la pérdida de alguien.
- Canción, poema extenso de tema amoroso.
- Égloga, poema extenso con planteamientos dramáticos, en que dialogan dos o más pastores sobre temas amorosos o filosóficos.
- Sátira, composición en verso o prosa en que se critican vicios o costumbres.
- Epigrama, poema breve de tema satírico o burlesco.
- Letrilla, poema breve con un estribillo o refrán.

Claves formales del texto lírico

Si nos preguntamos cuáles son las claves formales que nos permiten distinguir los textos líricos, señalaremos, en primer lugar, la sujeción a unos esquemas rítmicos determinados por la presencia de la rima, el acento, el número fijo simétrico de las sílabas, componentes habituales del verso, la estrofa y el poema.

No siempre la rima está presente en la poesía: los llamados versos blancos carecen de ella, pero guardan simetría en el número de sílabas.

Señor Boscán, quien tanto gusto tiene
de daros cuenta de los pensamientos,
hasta las cosas que no tienen nombre,
no le podrá faltar con vos materia,
ni será menester buscar estilo ( ... )

(Garcilaso de la Vega. Epístola a Boscán.)

Tampoco el verso regular y simétrico está presente siempre en la lírica; el ritmo puede conseguirse mediante ciertas reiteraciones de palabras o estructuras sintácticas, como sucede en el versículo o verso libre.

ADOLESCENCIA

      Vinieras y te fueras dulcemente,
de otro camino
a otro camino. Verte,
y ya otra vez no verte.
Pasar por un puente a otro puente.
—El pie breve,
la luz vencida alegre—.

      Muchacho que sería yo mirando
aguas abajo la corriente,
y en el espejo tu pasaje
fluir, desvanecerse.

Vicente Aleixandre, 1924-1927

Hay, por último, textos líricos que aparecen escritos en prosa.

«Los dioses no tuvieron más sustancia que la que tengo yo.» Yo tengo, como ellos, la sustancia de todo lo vivido y de todo lo por vivir. No soy presente sólo, sino fuga raudal de cabo a fin. Y lo que veo, a un lado y otro, en esta fuga (rosas, restos de alas, sombra y luz) es sólo mío, recuerdo y ansia míos, presentimiento, olvido.

(Juan Ramón Jiménez. Espacio.)

Poema en prosa, prosa lírica, son nombres que recibe esta última muestra discursiva.

La narrativa

En toda narración, un emisor (narrador) desarrolla una historia o un hecho (relato), real o imaginario, valiéndose de diversos modos de elocución o formas de presentación del relato.
Los modos de elocución narrativa son el diálogo (o partes habladas de la narración), la descripción (o pintura de lugares, personas, sentimientos, ideas, objetos) y la narración propiamente dicha (acontecimientos sometidos al transcurso del tiempo).

Estilos dialogísticos

Hay diversos modos de plantear los diálogos.
- El estilo directo se vale de un verbo dicendi (de dicción o pensamiento: decir, pensar, meditar) como elemento introductor o explicativo de quien habla.

Pedro, con un movimiento convulsivo, oprimió el puño de su espada, levantó la cabeza, que, en efecto, había inclinado, y dijo con voz sorda:
-¿Qué Virgen tiene esa presea?
-La del Sagrario -murmuró María.
-¡La del Sagrario! -repitió el joven con acento de terror.

(Gustavo Adolfo Bécquer. La ajorca de oro. Leyendas.)

- El estilo indirecto emplea también el verbo dicendi pero seguido de la conjunción que.

El juez, por la tarde, fue a ver al tío Garrota a la cárcel, y dijo que empezaba a creer que el prendero no había matado a su mujer. La opinión popular quería suponer que Garrota era un criminal. Por la noche, el doctor Sánchez aseguró en el casino que era indudable que el tío Garrota había tirado por la ventana a su mujer, y que el juez y Hurtado tendían a salvarle, Dios sabe por qué; pero que en la autopsia aparecería la verdad.

(Pío Baroja. El Árbol de la ciencia.)

- El estilo indirecto libre prescinde del verbo dicendi y de la conjunción; el narrador recoge la palabra o los pensamientos del personaje en una captación libre.

Las campanas comenzaron a sonar con la terrible promesa de no callarse en toda la tarde ni en toda la noche. Aquellos martillazos estaban destinados a ella; aquella maldad impune, irresponsable, mecánica del bronce repercutiendo con tenacidad irritante, sin por qué ni para qué, sólo por la razón universal de molestar, creíala descargada sobre su cabeza. ( ... ) ¡Cuántos!, ¡cuántos!, y los que faltaban, ¿qué contaban aquellos tañidos?

(Leopoldo Alas, «Clarín». La Regenta.)

Categorías de la narración

A partir del narrador, los restantes componentes de la narración o categorías narrativas son: el argumento o trama, el punto de vista, los personajes, el espacio y el tiempo.
- El argumento recoge los hechos o acontecimientos de la narración según el orden natural en que se producen.
- El punto de vista o perspectiva que adopta el narrador puede variar. Veámoslo:

La primera persona narrativa (YO) es propio de la autobiografía, las memorias, el recuerdo.

Pues sepa Vuestra Merced ante todas cosas que a mí llaman Lázaro de Tormes, hijo de Tomé Gonzáles y de Antona Pérez, naturales de Tejares, aldea de Salamanca. Mi nascimiento fue dentro del río Tormes, por la cual causa tomé el sobrenombre ( ... )

(La vida de Lazarillo de Tormes.)

La tercera persona (ÉL) es común al autor omnisciente -que conoce cualquier detalle de la vida de sus personajes.

Este era un pobre muchacho, alto, flaco, amarillo, con buenos ojos negros, la frente despejada y las manos más hermosas del mundo, muy mal vestido, de altanero porte y humor inaguantable.. Tenía diecinueve años, y llamábase Gil y Gil.

(Pedro Antonio de Alarcón. El amigo de la muerte. Cuentos fantásticos.)

* La segunda persona (Tú) tiene carácter reflexivo: se trata de un tú con el que el personaje enarrador, distanciándose, medita sobre sí mismo. Jacinto, un personaje delibiano, se preguntará:

Pero aunque así sea, ¿qué puedes hacerle tú, Jacinto?¿Dejar de sentir, muy bonito, menuda, y eso con qué se come? ¿Eh? ¿Quieres darme la receta? ¿Dónde hay que cortar para dejar de sentir?

(Miguel Delibes. Parábola del náufrago.)

- Los personajes son los seres o figuras que, con un fondo real o fantástico, mueven con sus acciones la narración. Pueden ser seres humanos, tener apariencia humana o encarnar la conducta de los hombres. Si éstos no son iguales, tampoco los personajes lo son: a más rasgos diferenciadores de su condición, mayor complejidad tendrán y más individualizados aparecerán a los ojos del lector.
- Por su importancia en la narración, los personajes podrán llevar el peso de ésta (protagonista) o permanecerán alrededor del protagonista sirviendo para sus acciones (personaje secundario) o se limitarán a surgir accidentalmente en la trama (personaje episódico).
- Por su lugar en el conflicto el personaje es protagonista, o bien, oponiéndose a la actuación de éste, antagonista.
- El espacio en que se desarrolla la acción puede reproducir lugares, reales o ficticios, ya sean abiertos (campo, playa ... ) o cerrados (casas, establecimientos públicos), que contribuyan a crear la atmósfera más apropiada para el relato.
- El tiempo de la narración puede ser tratado de muy distintas maneras. En la novela moderna es habitual hallar la reconstrucción de sucesos pasados (en inglés, flash-back) como regreso a ese pasado (analepsis).

Muchos años después, frente al cuerpo sin vida de Odile, había de evocar aquella tarde remota en que su madre le llevó por primera vez a casa de los Zúñiga. Le arrastraba de la mano por entre las estrechas calles que descendían sinuosas hacia la Puerta Berrozana.

(José Antonio Gabriel y Galán. Muchos años después.)

Al igual que son frecuentes los saltos al futuro, como anticipación del mismo (prolepsis).

Era el sobre que contenía la sortija y con él la renuncia, pero el doctor no sabía eso,para saberlo había de esperar unos cuantos años.

(Juan Benet. Volverás a Región.)

Clasificación de la narrativa

La narración puede realizarse tanto en prosa como ajustándose al esquema rítmico del verso.
Narraciones en verso son las siguientes:
- La epopeya o relato legendario de remotas hazañas entroncadas en la cultura de una colectividad, como el Gilgamesh (hacia 2000 a. C.) de la antigua Mesopotamia; o la Ilíada y la Odisea, sobre la guerra de Troya y el regreso de Ulises, recopiladas por Homero (hacia siglo VIII a. C.).
- El cantar de gesta o narración de hazañas de personajes medievales de naturaleza más popular que la epopeya, como el Poema de Mío Cid (? 12011207).
La narración en prosa comprende:
- El cuento es la forma de narración más breve; recoge, de forma lineal y con un argumento sencillo, hechos generalmente ficticios.
- El apólogo es un cuento que transmite alguna enseñanza moral.
- La novela corta desarrolla acciones y personajes de manera más minuciosa y prolongada que en el cuento.
- La novela es una narración extensa sobre determinados acontecimientos no reales aunque inspirados en la realidad.

Claves formales del texto narrativo

Según lo expuesto, en un texto narrativo habrá constancia, por un lado, de la presencia de un narrador que, desde un punto de vista determinado -primera, segunda, tercera persona narrativa- dará cuenta de algún suceso. Por otro, serán marcas formales de su discurso algunos de los modos de elocución -diálogo, descripción, narración- narrativa señalados.

El teatro

En el género dramático el autor concibe la obra presentando unos acontecimientos a través de la actuación de unos personajes en un escenario. El carácter de representación del texto dramático ante un público es lo que determina su condición teatral. Excepcionalmente -como es el caso del subgénero de la comedia humanística a la que pertenece La Celestina (1499)- la obra se concibe sólo para ser leída.

Categorías teatrales

Los componentes de la acción dramática son: los personajes, las acotaciones, los diálogos, el espacio y el tiempo.
- Los personajes, por su pertenencia o vinculación al conflicto, pueden ser protagonista o antagonista del mismo; principal, secundario y comparsa, según el grado de importancia que tengan en la representación.
- Los diálogos constituyen el elemento potenciador de la acción teatral: todo -antecedentes dramáticos, transcurso del tiempo, existencia de otros personajes o conflictos- queda sugerido o subrayado con ellos. Su brevedad y concisión imprime rapidez y agilidad a la acción; si son más prolongados y discursivos -con reflexiones, disquisiciones o evocaciones-, la acción suele adquirir un ritmo escénico más lento.
- Las acotaciones son elementos descriptivos, bien de la escena -con indicaciones del espacio, el tipo de decorado, referencias temporales del momento del día...-, bien sobre la caracterización de los personajes en el escenario -edad, ropas, aspecto, gestos- o bien del movimiento escénico de los actores que los encarnan.
- Referencias al espacio y al tiempo, como queda señalado, suelen figurar en las acotaciones.
Clasificación del género dramático

Subgéneros mayores:

- La tragedia es la representación, en un tono elevado, de un conflicto nacido de la voluntad de un personaje por realizar una misión superior a sus fuerzas; al enfrentarse a un destino que está por encima de su voluntad, el final es catastrófico.
- La comedia representa conflictos amables entre personajes elementales, cuya actuación produce risa en el espectador, con un desenlace feliz .
- El drama presenta, desde una perspectiva más humana -ajena al humorismo de la comedia o a la condición heroica de las figuras de la tragedia-, un conflicto real o reflejo de la realidad, con un final que puede ser feliz o desdichado.
El término comedia, sin embargo, en los siglos XVI y XVII -con Cervantes o Lope de Vega significa obra representable de cierra por oposición a piezas mas cortas corno la loa o el entremés.
2 El término drama se utiliza en nuestros días como sinónimo de obra teatral.

Subgéneros menores:

- La loa es una pieza breve en la que se alaban virtudes individuales o colectivas; en el Siglo de Oro se representaba como inicio de¡ espectáculo teatral.
- El paso -como el entremés y el sainete- es una pieza corta de agrumen to sencillo y de tema cómico que solía ponerse en escena en los entreactos d representaciones más largas.
- La jácara es una representación de cante y baile basada en temas desenfa dados o escabrosos.
- La mojiganga tiene un planteamiento similar a la jácara, pero incluye dis fraces de animales.
- La farsa supone una mezcla de lo serio y lo cómico con un predominio de lo grotesco o carnavalesco.
- El melodrama da cabida de forma preferente, y exagerándolos, a compor tamientos sentimentales.

Claves formales del texto teatral

El componente esencial de un texto teatral es el diálogo; en su articulación, ré plicas y contrarréplícas aparecen precedidas de¡ nombre del personaje que la emite.
A ambas marcas formales se unen -aunque puedan darse textos en que s omitan- las acotaciones -impresas habitualmente con una tipografía distinta entre paréntesis-, así como la estructuración en actos o jornadas -ajustados desarrollo de determinados episodios- y escenas que cambian con la entrada  y salida de personajes al escenario.