LA NATURALEZA SEMANTICA DEL VERBO

1. TRANSITIVIDAD E INTRANSITIVIDAD

Se llaman construcciones transitivas aquellas cuyo núcleo verbal necesita de un complemento directo; e intransitivas, las que no lo necesitan, si bien pueden aparecer con otros complementos (indirectos o circunstanciales...)

Juan rompió las gafas a Pedro el otro día

Esta oración resultaría agramatical si suprimiéramos el complemento directo "las gafas":

*Juan rompió a Pedro el otro día

Ello quiere decir que el complemento directo es necesario para que la oración que comentamos resulte gramatical; pero no son necesarios los demás complementos ya que al prescindir de ellos la oración sigue siendo gramatical.

Juan rompió las gafas

Sin embargo, en oraciones del tipo

Juan rió mucho el otro día

observamos que el núcleo verbal "se rió" no necesita ningún complemento para que la oración siga siendo gramatical:

Juan se rió

Podemos ya decir que los verbos que se comportan sintácticamente como "romper" son verbos transitivos; los demás son verbos intransitivos.

Desde el punto de vista semántico, la transitividad se caracteriza por el hecho de que los complementos directos delimitan la extensión significativa del verbo, la precisan o la concretan. Así, verbos como "dar", "hacer", etc. poseen una extensión significativa muy amplia que queda delimitada por los complementos directos:

DAR (premios, golpes, conferencias, etc.)
HACER (mesas, el ridículo, operaciones, etc.)

De esta manera podemos decir que el complemento directo desemboca la acción del verbo transitivos, formando los dos una unidad sintáctico-semántica muy cerrada. En cuanto a los verbos intransitivos, hay que decir que, desde el punto de vista semántico, son verbos autosuficientes, por lo que no necesitan de delimitaciones para poder figurar en oraciones gramaticales:

Juan se rió Juan se marchó Juan tropezó

1.1. Zonas intermedias

Entre verbos siempre transitivos como "dar", "hacer" o "romper" y verbos siempre intransitivos como "ir", "marcharse", "reírse" hay una gradación que podemos explicar.

a) Verbos transitivos que necesitan de complemento directo tanto en la estructura profunda como en la superficial. Verbos como ", "dar", "tener" no pueden dejar de llevar complemento directo, ni siquiera en la estructura superficial. Sería agramatical:

Juan tuvo el otro día

b) Verbos transitivos que llevan siempre complemento directo en la estructura profunda, pero pueden prescindir de él en la estructura superficial a través de una transformación de supresión. Es lo que ocurre con verbos como "escribir", comer", contar"...

Juan escribe ...... a su amigo
Juan come ...... muy bien

Está claro que siempre se escribe "algo", se come "algo" (complementos directos). La no aparición de estos complementos directos en la estructura superficial se debe al carácter muy general de ellos, a que al hablante no le interesa especificarlos, o que se dan por consabidos por la situación o contexto.

El Madrid perdió el domingo (se entiende el partido)
Ya repartió el cartero (se sobrentiende la correspondencia)
El torero brindó al público (se sobrentiende el toro)

c) Verbos que permiten extraer de su sustancia semántica un complemento directo intrínseco. Se trata de verbos intransitivos que se hacen transitivos esporádicamente. Tales complementos directos suelen recibir el nombre de acusativos internos:

Vivir la vida
Soñar un sueño
Correr una carrera

d) Podemos constituir una subclase de verbos que cambian de significado según se construyan con complemento directo o sin él. Ello quiere decir que se trata de verbos diferentes sintáctica y semánticamente, aunque coincidan en la forma o significante:

Una chispa saltó al tejado (se quedó en él)
Una chispa saltó el tejado (lo sobrepasó)

1.2. Construcciones causativas

Hay verbos transitivos que se caracterizan, además, por llevar el rasgo [+ causativo]. Este rasgo significa que el sujeto gramatical no es el agente directo de la acción, sino que la causa de que esta se produzca; es decir, ordena u obliga a que otro u otros realicen la acción.

Me corté el pelo

es ambigua en la estructura superficial y responde a dos estructuras profundas diferentes:

(Yo me corté el pelo a mí mismo )
(Mandé que me cortaran el pelo)

La significación causativa en la lengua española se vale con frecuencia de las construcciones a base de "hacer (mandar...) + infinitivo"

1.3. Relaciones entre oraciones transitivas e intransitivas

Hay oraciones con verbos intransitivos que pueden transformarse en transitivas sin que el verbo se modifique en absoluto. Dichas transformaciones consisten en pasar el sujeto de las primeras a complementos directos de las segundas, introduciendo en éstas un agente. Es una manera clara de relacionar oraciones intransitivas con oraciones intransitivas:

intransitiva transitiva
El agua está hirviendo María está hirviendo el agua
Los precios suben El gobierno sube los precios
El cohete explosionó Alguien explosionó el cohete

En ocasiones, el sujeto de la oración intransitiva puede ser también un ser animado:

El bebé está paseando
La tata está paseando al bebé

Es muy frecuente esta relación de transitividad e intransitividad en español cuando aparece el verbo en forma pronominal en la oración intransitiva, y en forma no pronominal en la transitiva:

intransitiva transitiva
La piedra se mueve Alguien mueve la piedra
El papel se rompió Alguien rompió el papel

1.4 Construcciones pasivas

Una de las características de las oraciones transitivas es que pueden transformarse en pasivas. Ello ocurre cuando el complemento directo pasa a sujeto, y el verbo en activa pasa a tomar la forma de pasiva mediante "ser + participio"; así mismo, el sujeto de las oraciones transitivas activas se convierte en complemento agente de las pasivas:

Un periodista divulgó la noticia
La noticia fue divulgada por el periodista

El uso de las pasivas con "ser" es poco frecuente en la lengua coloquial; pero es relativamente frecuente en los lenguajes periodísticos y administrativos, quizás por el carácter neutro e impersonal que domina en estos tipos de "registro". Prueba de ello es la ausencia frecuente del complemento agente:

El simposio fue clausurado el día 10

A veces se prefiere la pasiva, como recurso estilístico, para resaltar el objeto o persona que aparece como sujeto gramatical:

Diez millones de pesetas fueron rescatados por la policía

Pasivas reflejas

Otra modalidad de pasiva es la que aparece con la partícula "SE". En estos casos el verbo está en forma activa y en tercera persona concordando con el sujeto. Este no es más que un complemento directo de la activa:

La prensa divulgó la noticia
Se divulgó la noticia por (parte de) la prensa

1.5. Reflexivas

Se dan cuando el sujeto agente de la acción y el complemento directo o el indirecto son la misma persona:

Juan lava a Juan Juan lava la cara a Juan
Juan se lava Juan se lava la cara

Reflexivas directas e indirectas

Pueden ser directas o indirectas. Las primeras se caracterizan por desempeñar en ellas la función de complemento directo el SN (y por consiguiente el pronombre correspondiente) que recibe la acción. En las segundas, el SN (o pronombre en la estructura superficial) que recibe la acción funciona como complemento indirecto:

Juan

se

lava las manos
Juan a Juan lava las manos

C. I.

C. D.

Juan se lava corresponde a Juan lava a Juan

Juan se lava
Juan a Juan lava

C.D

Reflexivas causativas

Los casos hasta ahora analizados corresponden a las reflexivas puras por el hecho de que la acción vuelve sobre el sujeto que la realiza. Pero en los caos en los que el verbo lleva el rasgo [+ causativo], la reflexividad no es pura, pues el SN que recibe la acción, aun coincidiendo con el sujeto gramatical, no coincide con el agente de esta acción

Pedro se hizo   una casa
Sujeto CI CD

es decir Pedro mandó que le hicieran una casa

Reflexivas de interés y éticas

En ocasiones, el pronombre reflexivo marca el interés, participación o intervención personal o ética en la acción. Son casos en los que el pronombre suele tener un valor pleonástico; no se necesita lógicamente, pero aporta valores estilísticos de afectividad o énfasis: potencian emocionalmente el punto de vista del hablante:

Juan se ganó un capital
Me temo que no voy a aprobar

Se deduce de todo lo anterior que el fenómeno de la reflexibilidad ofrece una gradación que va desde las reflexivas puras hasta aquellas en que el carácter reflexivo apenas es perceptible.

Reflexivas con verbos intransitivos

Cabe también hablar de ciertos verbos intransitivos en oraciones de carácter reflexivo. En estos casos, la coincidencia se da entre el actor-sujeto y el complemento circunstancial: son la misma persona:

Juan habla consigo mismo Juan habla con Juan
Juan volvió en sí Juan volvió en Juan

Reflexividad inherente al verbo

Hay algunos verbos intransitivos como "bajar", "subir"... que parecen comportar un valor reflexivo inherente. Si decimos:

Pedro bajó las maletas del coche
Pedro bajó a su hijo del coche

el verbo "bajar" es un verbo transitivo normal. Pero si el sujeto "Pedro" no baja nada ni a nadie, sino que se baja a sí mismo decimos:

Pedro bajó del coche

Ello es más claro si reparamos en la posibilidad de "bajarse", "subirse":

Pedro se bajó del coche
Pedro se subió al coche

Oraciones con verbos pronominales: pseudoreflexividad

No debe hablarse de reflexividad cuando aparezcan oraciones construidas con verbos pronominales. Se trata simplemente de meras oraciones intransitivas. La forma pronominal que aparece no es más que una partícula que forma parte del núcleo verbal; ello quiere decir que tal partícula no desempeña ninguna de las funciones-complemento del verbo:

Se arrepintió de lo que hizo
Tu amigo se desmayó

En esta línea se encuentran verbos como "caerse", "irse", "marcharse" y muchos otros.Sólo que ahora estos verbos pronominales se oponen a sus formas correspondientes no pronominales (caer, ir, marchar...) de maneras diversas:

a) Oposición sintáctica intransitividad-transitividad.

La comida se quema Alguien quema la comida
La piedra se mueve Alguien mueve la piedra

b) Oposición aspectual:

Juan se durmió a las 10 Juan durmió tres horas
puntual durativo

1.6 Oraciones transitivas recíprocas

Las oraciones transitivas recíprocas poseen la misma estructura superficial que las oraciones reflexivas con dos o mas sujetos ("Pedro y Juan se miran en el espejo); sin embargo, la estructura profunda es diferente. En efecto, en las oraciones recíprocas dos o más sujetos realizan la acción del verbo y a la vez la reciben mutuamente:

Juan y Antonio se pegan

Esta oración corresponde en la estructura profunda a

Juan pega a Antonio y Antonio pega a Juan

La distinción entre estructura profunda y estructura superficial es necesaria; de lo contrario, no sabríamos dar cuenta de oraciones que en la estructura superficial son ambiguas. Así, una oración como:

Juan y Antonio se lavan

puede ser reflexiva:

(Juan lava a Juan y Antonio lava a Antonio)

y recíproca:

(Juan lava a Antonio y Antonio lava a Juan)

Recíprocas directas e indirectas

Al igual que hicimos con las reflexivas, clasificamos las recíprocas en directas e indirectas, dependiendo de que el pronombre desempeñe la función de complemento directo o indirecto:

Juan y Antonio se (CD) golpean
Juan y Antonio se (CI) escriben cartas

Reciprocidad con verbos intransitivos

Se puede afirmar que la reciprocidad sintáctica se da siempre con verbos transitivos. Sin embargo, hay casos de reciprocidad con verbos intransitivos:

Juan y Pedro no se hablan

responde en la estructura profunda a:
Juan no habla a (con) Pedro (C I) y
Pedro no habla a (con) Juan (C I)

Otros ejemplos:

El entrenador y el defensa se chillaron al término del partido
Tu perro y el mío se ladran con frecuencia

Reciprocidad con verbos pronominales

Hay también reciprocidad con algunos verbos pronominales tales como "enamorarse", "relacionarse", "tratarse", y otros. La diferencia con los anteriores estriba en que en estos verbos pronominales la forma pronominal correspondiente no es producto de ninguna transformación del SN; por el contrario, es una parte del verbo ya en la estructura profunda. Por otro lado, los SN de sus oraciones responden a sujetos y complementos circunstanciales o suplementos en las estructuras profundas correspondientes. Así:

Juan y María se enamoraron

responde a

Juan se enamoró de María
                    y
María se enamoró de Juan

Otro ejemplo:

Juan y Antonio se llevan bien

responde a

Antonio se lleva bien con Juan
                        y
Juan se lleva bien con Antonio

Reciprocidad inherente

Todavía hay otros casos de reciprocidad semántica sin que en la oración aparezca ninguna forma pronominal como marca externa; se trata de verbos que, por la naturaleza semántica de su lexema, comportan tal reciprocidad:

El Madrid y el Barcelona jugarán la final
Francia y España compitieron en los mundiales
Clay y Frazier combatieron por el título mundial
Mi hijo y yo no congeniamos